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19 abr. 2015

El vuelo privado de Susana


Cada noche el ritual vuelve a realizarse. Susana tiene una multitud a la entrada y salida del Lola Membrives y se toma unos minutos para saludar a todos los fans que vienen de todo el país.

Sin embargo, busca su refugio en Punta del Este. Cada domingo, luego de la función tiene un avión privado que la espera en el aeroparque metropolitano para llevarla a "La Mary". Allí con sus perros y plantas se relaja, cuida su voz y guarda energía para la función del jueves.

Mientras tanto continúa su éxito de público y crítica con "Piel de Judas", la comedia dirigida por Arturo Puig.

El amor del polista y el petisero rompió con los prejuicios


Viudas e hijos del rock and roll entra en su último mes al aire. La novela arrancó con la pareja de Damián de Santo y Paola Barrientos como eje, pero el interés que despertó el romance entre Segundo y Tony los desplazó del centro de la atención. Como en épocas de Los Roldán, aunque con otra repercusión en el rating, una tira de Sebastián Ortega vuelve a tener como mayor atractivo una historia de amor homosexual en el prime time.

Si bien es notoria la preponderancia que tomó la dupla de Juan Minujín y Juan Sorini, los actores no sienten que haya habido cambios bruscos a la hora de contar en tono de comedia una ficción donde nadie sabe bien quién es el otro. “No hubo volantazo desde lo autoral. El conflictocentral sigue siendo el de Paola y Damián. Lo que creo es que el nuestro toca muchos prejuiciosy genera una empatía especial, pero no creo que haya desplazado a otros”, asegura Minujín, y Sorini agrega: “Este vínculo funcionó porque nadie se cebó y lo agrandó. Nuestra historia tenía un peso muy importante, pero no estaba por estar. Nada se estiró como un chicle“.

—¿Qué tan importante es para ustedes contar una historia como ésta?

MINUJIN: Es importante. Los programas que tienen contenidos más interesantes son los que a la gente la hacen sentir más interpelada. Los que hablan de justicia, de política y las diferencias económicas son los que interesan más, porque son conflictos con los que uno convive todo el tiempo. Como actor me interesa, más allá del arco que hace mi personaje, cuál es el contenido del programa. A veces algo me parece una pavada e igual lo hago, pero lo que me parece interesante lo hago más contento.
SORINI: Es mucho más enriquecedor y más difícil. Importa mucho la forma. Por ejemplo, con los Arostegui se muestra discriminación, una manera de hacer política… Podemos hacer programas que hablen de esos temas, pero en este caso también uno empatiza con ellos porque mira y reconoce. Desde ese lugar te sacan una sonrisa. Nunca nos topamos con un reproche.

—¿Nadie se escandalizó con lo que muestran?

M: No hay un tono de crítica. Desde el lugar denunciante no causa mucha gracia. Nadie tiene muchas ganas de que le bajen línea. Todos tenemos un poco de estos hijos de puta y a la vez los vemos y son monstruosos. Reírte permite reconocerte en ellos y ver las cosas con perspectiva. Después, siempre hay gente que reclama cosas y te dice: “Cómo van a maltratar a la chica que trabaja en la casa”. Siempre hay gente que entiende más el humor y hay gente que lo entiende menos.

—¿Qué creen que le deja “Viudas…” a la sociedad?

M: Es muy difícil decirlo. Lo que escucho de la gente es que espera que Segundo se pueda asumir gay y disfrutar de su condición. Incluso, gente que es pacata y que tiene rasgos homofóbicosacepta la relación y te dice: “Y… si se quieren…”. En ese sentido, creo que ha roto prejuicios de algunos espectadores.

—¿Desde lo personal también? ¿Un actor puede ser igual de honesto cuando el contacto físico es con otro hombre?

S: Me pareció genial la historia del polista con el petisero, por lo menos yo no la había visto nunca. A medida que la fuimos haciendo, empecé a encontrar una diversión que también me ayudó a encontrar el lado homosexual de alguien que ni siquiera puede pronunciar esa palabra. No hubo momento para el prejuicio. La concentración estaba puesta en hacer. Era todo muy fácil y ameno. Muy de verdad.
M: En principio, se puede ser completamente honesto e íntegro en una escena homosexual o en una heterosexual. No hay ninguna confusión. Son personajes, y éste tiene algo muy claro, es alguien que no está asumiendo quién es.

—Segundo vivía todo el proceso con mucha angustia. ¿Se le puede escapar al dramatismo y jugar las escenas en tono de comedia?

M: En este tipo de comedia dramática, los conflictos se juegan muy en serio siempre. La vuelta en el espectador es que uno se ríe del padecimiento del personaje. Pero ese dolor es muy en serio, si es medio en joda deja de causar gracia. Cuanto más metido estás en la actuación, más pleno te sentís y más fácil te podés desprender de eso. Tenés la percepción más abierta.
S: Es diferente. A mí ahora me cuesta soltarlo. Se fue algo de lo que me enamoré. Meterme en un personaje, desarrollarlo, laburarlo… fue un año hermoso. Me cuesta dejarlo, porque me está quedando atrás un proyecto muy lindo y el comienzo de algo.

—Cuando se cuenta una historia como ésta y se va ganando en rating, ¿molesta más que te termine derrotando una novela extranjera?

M: Ya se le dio tanta vuelta al tema… A mí no me jode ni más ni menos. Me gusta ver el trabajo de productoras de acá, pero también es cierto que hay novelas de acá que se ven en otros lugares.
S: No sé si me jode o no. Yo como actor no puedo hacer nada. Si fuera productor, me pondría aestudiar el fenómeno y por qué funciona, aunque me puse en la tarea de ver qué tiene y me encontré con un formato de hace varios años, con otros tiempos. La verdad es que en la tele hay cosas que funcionan y uno no sabe por qué.

—¿No te gustó “Las mil y una noches”?

S: No. Me encontré con algo viejo, pero por ahí el público necesitaba algo de ese estilo. Me dio curiosidad de saber qué era y vi algo viejo. Son superproducciones, pero desde lo actoral…

—¿Vos la viste?

M: Mucho no me interesó. Por lo que escuché, no trae ninguna idea nueva. Es un culebrón bien clásico. Yo pienso en el programa que hacemos nosotros. El rating es parámetro de muchas cosas que no me interesan.

—¿Creen que había un clima especial para que esa novela pegara tanto en el público del prime time?

M: Las ideas son más o menos siempre las mismas. Depende de cómo se cuentan. Hay veces queciertos contenidos pegan por una realidad social o política, que muestran cierta tensión, que generan más interés. No es el caso de esta novela. No es que justo está hablando de algo que pasa acá.

“Es un disparate comparar”

Juan Minujín tiene responsabilidades en teatro y televisión. Con Carla Peterson es un buen acompañante en el fuerte protagónico femenino que tiene Venus en piel, y con Juan Sorini en Viudas… es el encargado de que la acción aparezca.

—¿Con qué rol te sentís más cómodo?

M: En general, nunca pienso los personajes desde la importancia del rol, sino del conflicto que cuenta ese personaje. En ambos casos, en Venus… y Viudas…, los arcos que recorren los personajes son muy interesantes.

—Terminás de grabar una tira local, ¿creés que se está cerca de un estándar de calidad?

M: El estándar de producción es muy bueno desde lo creativo y la inversión. Es medio undisparate comparar una tira de 120 capítulos con una serie norteamericana de 13. Dentro de lo local, hay calidades distintas, incluso lo actoral. Si lo comparás con una novela brasileña, ellos tienen una industria que trabaja de otra manera. No se puede soñar con una inversión como la de Globo.

La primera semana de "El Precio del Amor"


La nueva novela turca de las tardes de Telefe cumplió una semana al aire. En esta nota, cómo le fue, en materia de rating.

Su estreno, el lunes 13 de abril, fue muy bueno, marcando 7.8 puntos y ganando su franja. En sus 5 emisiones hasta el momento, promedió un total de 7.3 puntos, siendo su pico el día del estreno con 7.8 puntos, y su marca más baja, el 14 de abril, con 6.8 puntos.

Las tres caras de Mariano Peluffo


Actualmente conductor de Masterchef, Mariano Peluffo ha pasado por diversos ciclos de la pantalla argentina. En esta nota, tres caras de Mariano Peluffo en la TV.

Durante el año 2012, estuvo a cargo de los debates de la edición de Gran Hermano 2012, emitida por Telefe.





Al año siguiente, fue el conductor de Perdidos en la tribu, también transmitido por Telefe.




Actualmente está a cargo de la segunda edición del reality show culinario Masterchef.


“El juego es la excusa para producir charlas”


Sebastián Moguilevsky el gerente de contenidos de la productora de ¿Que fue primero? ¿El huevo o la gallina?, emitido por Telefe habló de como es producir un ciclo de entretenimientos, con grandes rasgos de talk show.

¿Por qué la decisión de sumar a la programación El huevo o la gallina, un ciclo más de entretenimientos, dentro de los que ya se encuentran en pantalla?

Creo que, por encima de un programa de juegos, el programa es más un talk show o un programa de charla, con la excusa del juego, de por si. Cuando vimos el formato, la primera comparación que hicimos es que se asemejaba más a una sensación de cuando uno veía La biblia y el calefón, o Sábado Bus. El juego es el pack, la excusa, pero es utilizado para disparar charlas más abiertas y vivencias de cada uno, sin tener que entrevistar a cada uno. Es como una charla entre amigos, en donde las preguntas del juego hacen que los invitados hablen de cosas que tal vez no se hubiesen tocado. La idea en general es hablar más que jugar.

¿Qué le aporta el hecho de que los protagonistas sean famosos?

Es el interés de escuchar al famoso contando sus historias, a partir de los absurdo que presenta esa pregunta o ese disparador. Tal vez genera un morbo el querer ver al famoso llevar a su vida el absurdo de la pregunta, o la situación. Capaz con un anónimo no generaría esa expectativa, y es así como está planteado el formato afuera. Nosotros compramos eso, un esquema de game show, con un presentador que se lleva muy bien con la mayoría de los famosos. La idea es generar un clima de un grupo de amigos, en una noche de sábado. Creíamos que sería mucho más interesante escuchar esas historias, de la boca de famosos, que de la de anónimos. Los ves a los famosos involucrados en situaciones en donde habitualmente no los ves. No los exponés a dejarlos en ridículo nunca, porque el programa no se basa en eso. Los invitados se sienten a gusto, no se exponen en cuestiones de conocimiento general.

¿Qué le aporta el Pelado para que el programa sea de esa manera?

Es el maestro de ceremonia, para lidiar con ocho famosos, cada uno con una caracteristica distinta, él tiene la batuta según la pregunta o juego que se vaya haciendo. Él sabe que pregunta puede rendir más para que hable una persona, o la otra. La idea es hacer un equilibrio permanente entre los invitados, para que ninguno se sienta incómodo. Entonces Guillermo busca este equilibrio, para que todos participen y para distribuir bien el juego.

¿Qué opinión tienen con respecto al rating?

El programa va grabado, así que nosotros ya tenemos un programa armado. Podemos ir cambiando de velocidad cuando queremos, y podemos acelerar y desacelerar cuando nosotros pretendemos, entiendiendo donde va a caer cada cosa, y en qué cambio de horario. Sabemos que venimos del fútbol, que nuestra competencia empieza un poco antes y Canal 9 tiene fútbol que termina más tarde que el de Telefe. Entonces haces todo el tiempo un ejercicio, pero en ese sentido tenés una ventaja, en no estar viendo todo el tiempo el minuto a minuto. Nos preocupamos en que el contenido sea divertido, que los invitados se sientan cómodos, y que el Pelado pueda sentirse cómodo con cómo está saliendo el programa.

Juan José Campanella: "Me da mucha pena cuando el mayor rating se lo llevan latas extranjeras"


Palabra autorizada para hablar, Juan José Campanella se refirió al momento por el que atraviesa nuestra televisión. Invitado a Intratables, el director de El secreto de sus ojos dio su parecer sobre el éxito de los últimos años de ficciones importadas como Avenida Brasil o Las mil y una noches y dio su parecer sobre las soluciones que debería encontrar la industria de TV nacional.

"Me da mucha pena cuando el mayor rating o el mayor éxito se lo llevan latas extranjeras cuando podemos hacer programas de alta calidad. Tenemos todos los técnicos, todo el talento y la capacidad para hacerlo ", afirmó Campanella, en un mano a mano con Santiago Del Moro.

Sin embargo, cargó contra una parte de la producción nacional de ficciones: "Creo que va a morir indefectiblemente, no podría decir cuándo pero es una muerte anunciada, la ficción berreta de consumo nacional. Algo que sale rápido, barato y que no utiliza los recursos humanos que hay en este momento. Tanto Telefe, que es el canal donde estoy trabajando, como El Trece y Pol-ka tienen la capacidad para hacer televisión de primera", sentenció el director y guionista, que en estos momentos está filmando "Entre Caníbales" junto a Natalia Oreiro y Benjamín Vicuña para Telefe.

Comparando la forma de trabajo en Argentina con las formas de producción en Estados Unidos, el director encontró una diferencia fundamental: "Acá se trabaja muy rápido con los guiones. El énfasis está puesto en producción, actores, en lo visual pero los guiones se pagan muy poco, se trata mal, se trabaja rápido, se le da muy poca bola. Afuera los equipos son muy similares con los de acá, se trabaja casi de la misma manera, pero allá el guionista es el jefe. Es el que manda a todos, el que más gana y el dicta a todo el resto", aseguró Juan José Campanella.

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